Como todo en esta vida hay que empezar las cosas "por el principio" y más para hacer uso de memoria y afianzar conocimientos que por pretender ejercer de maestro (que no lo soy) me gustaría compartir algo para aquellos que quieran conocer algo más del arte de la cerámica.
El esmalte no es otra cosa que elementos que se disuelven en agua para mantenerlos en suspensión, una vez se aplican a las piezas bizcochadas (piezas que ya han pasado una vez por el horno, por lo que ya no son "barro" son cerámica) el agua se filtra a través de los poros de la cerámica mientras que los elementos en suspensión permanecen pegados a la superficie de la pieza.
"¿Qué son esos elementos?" Normalmente lo componen un mínimo de 3 elementos consiste en sílice (los cristales que forman el "vidrio" del esmalte), una alúmina (que hace las veces de estabilizador para aportar más viscosidad al sílice) y un fundente, que hace bajar la temperatura de fusión de los dos anteriores, ya que de no ser así los hornos convencionales no podrían alcanzar temperaturas para fundir sílice y alúmina.
Esmalte = Sílice + Alúmina + Fundente
Las formulas de los esmaltes pretenden aportar estos 3 elementos en la proporción correcta para producir esmaltes con las características deseadas en cuanto a; punto de fusión, textura, color, homogeneidad, etc.
A partir de aquí las formulas de esmaltes son prácticamente ilimitadas, podemos jugar con distintos óxidos, elementos químicos, sus temperaturas de cocción, porcentajes en la mezcla y un sin fin de variables que hacen que al alterar cualquiera de estas el resultado sea totalmente diferente.
La sensación ante los esmaltes para mi es igual de frustrante que ante los libros, desde ya se que no podré usar todos los que me gustaría y nunca llegaré a conocerlos todos.. . pero . . no queda más remedio que disfrutar y sacar el máximo partido de todos aquellos que pueda llegar a usar.
Lo que más me llama la atención es la función de los óxidos que en pequeñísimas cantidades pueden alterar sustancialmente los colores de un esmalte, a rasgos muy generales podemos decir que;
- Los óxidos de cobre dan colores "verdosos", como el de las viejas tuberías de cobre:
- Los óxidos de cobalto aportan tonalidades "azuladas":
- El óxido de hierro da tonos marrones, como los colores de las puertas antiguas, las viejas herramientas de labranza, etc.:
- El dióxido de manganeso aporta tonos que van desde el negro hasta tonos ciruela/púrpura, pigmento tan antiguo que aun podemos ver su uso en el arte prehistórico:
- La ilmenita (Titanio de Hierro) aporta colores tostados/marrones:
- El óxido de cromo generalmente produce tonalidades verdes:
Hasta aquí unicamente he nombrado los óxidos más empleados, esto es como en la pintura, cada autor tiene su propia paleta, por lo que cada cual puede usar distintos oxidos y aplicarlos en las cantidades que desee, al igual que los cocineros cuando emplean las especias ante los fogones, además en el arte (como en la cocina) para gustos colores y lo que para algunos resulta picante o recargado/colorido, para otros no lo es tanto. Por lo pronto solo me queda seguir probando para lograr dar a cada pieza ese toque de especias que pueda hacerla única e irrepetible.
Saludos y enhorabuena si has aguantado el "tostón" hasta aquí ;)





