lunes, 25 de febrero de 2013

Sesión de Modelado

    Cuando me pongo delante de una pella de gres lo que más me gusta sacar son macetas de cortes lineales, con ángulos y bordes bien trabajados (o al menos eso intento, la búsqueda de esa perfección en el acabado es lo que me hace seguir mejorando poco a poco. No obstante de vez en cuanto viene bien desconectar y buscar otras formas y diseños. 
     Hace unas semanas en un día raro tenía ganas de desahogarme de alguna manera, hay muchas formas de poder hacerlo pero ese dái me apetecía hacerlo frente a una pella de gres negro, la idea era "hacer por hacer", no pensar en ningún árbol en concreto, solo moldear y dar texturas a las piezas que iban saliendo, quería dejar salir lo que llevaba acumulado dentro y que fuese a parar a las piezas, sin reparar en ángulos exactos o acabados/pulidos perfectos. Esto fue lo que salió:  




     La verdad es que la improvisada "terapia" resultó y además de espantar los nubarrones al pasar por el horno llegó la recompensa: 



     Siempre me han gustado las composiciones en roca, pero nunca encuentro cerca rocas con buenas posibilidades, así que no hay nada mejor que hacerlas uno mismo, jejeje. 




     En esta especie de Kurama pequeña lo único que quería  era lograr algo de contraste entre la superficie más o menos lisa de las diferentes capas y el borde de todas y cada una de ellas, así que aprovechando que este era un gres con chamota (pequeños trozos de gres cocido previamente), la dejé secar un poco y luego volví a recortar los bordes para que esas chamotas arañasen los bordes de la Kurama.  



    Y esta pequeña kurama del tamaño de un dedal fue la última de la tarde. Ideal para una pequeña maceta de acento. 
    Lo único "malo" de todo esto es que al hacer piezas sin un destinatario final conocido al final se corre el riesgo de no tener árboles para ellas, pero como su función para mi ya la cumplieron a modo de "terapia" he pensado que lo mejor que podría  hacer con ellas es regalarlas a dos personas que sabrán sacarles buen provecho y seguro que tienen algunos árboles para estos  zapatos, así que la primera será para Lázaro y la segunda y tercera para Salva, en agradecimiento por su amistad desinteresada durante un largo periodo de tiempo y a Salva además por su labor como webmaster en el foro BONSAISUR durante estos años atrás, sitio donde he podido conocer a grandes personas dentro de este mundillo. 
    Un abrazo a los dos y pronto estarán en vuestras manos. 

lunes, 11 de febrero de 2013

Un tambor

     Hace unas semanas un amigo me encargó hacer una maceta de tambor, el encargo me vino genial pues siempre me han gustado este tipo de macetas pero nunca he tenido arboles para ellas por lo cual nunca las había realizado.  Así que tras unas semanas haciendo pruebas con el torno en otro tipo de piezas llegó el turno de meterle mano al tambor. 

     No sin antes pasar por una buena sesión de amasado de gres beige con chamota fina toco llevar la pella al torno, tras el centrado y trabajado de la pella se llega a la forma básica de tambor: 





    Aprovechando que había que ensuciar el torno saqué otra pieza en gres blanco para esmaltar y unas pequeñas piezas  para hacer pruebas de esmaltes (las piezas sueltas con forma de sombrero mejicano que en la foto rodean a la pieza principal): 



    Bueno, una vez tenemos el tambor en estado optimo de humedad para retornear volvemos a llevarlo al torno(esta vez colocaremos la maceta boca abajo para trabajar su base), tras trabajar su base llegó el turno de poner los "puntos" (...y armarse de paciencia jejeje, es mejor no tener ninguna prisa para este tipo de trabajos), se pueden hacer con pequeños moldes pero preferí hacer pequeñas bolas y cortarlas posteriormente para pegarlas en la maceta con barbotina, este es el resultado: 





    Aunque todavía  cuando esté un poco más seca habrá que bruñirla (sacar algo de pátina brillante puliendo la superficie con un trozo de madera lisa, al mismo tiempo se corrigen las imperfecciones) me aventuro a pensar que tras pasar por el horno puede quedar bien. 

     Ah! se me olvidaba, la maceta de gres blanco para esmaltar también pude retornearla y quedó así, la próxima vez que aparezca por el blog espero que tenga un aspecto muy diferente ;) 





PD: perdón por la calidad de las fotos, casi todas son de noche en el taller con poca iluminación, en las fotos de acabados prometo mejor calidad de imagen. 


viernes, 1 de febrero de 2013

Elaboración de una maceta ovalada

      Me gustaría mostrar  una de los métodos que empleo para realizar macetas ovaladas sin la necesidad de emplear ningún tipo de torno o similar, mediante el método de planchas,  esta es la forma de la cual yo  las hago, se que hay muchas otras, esta no tiene porque ser mejor que las demás pero es con la que trabajo más cómodamente. 
     Tras amasar bien el gres preparo una plancha alargada para sacar la "tira" que conformará la pared de la maceta, tengo que colocar trapos bajo la tira para que al tratar de retirarla de la mesa no se quede pegada y en consecuencia quede deformada;



    Para evitar en la mayor medida posible deformar la tira inicial paso un poco el soplete de forma rápida, de esta forma evaporamos un poco de agua del gres y pierde algo de plasticidad, se endurece un poco y podemos trabajarlo con menor miedo a deformarlo. (no hay que pasarse con el soplete, sino es fácil que se cuartee al doblarlo)



    Unimos los extremos de la tira con barbotina (mezcla de gres y agua, la "cola del ceramista") y con la  ayuda de una lámina con cuadrícula y el siempre recurrido "ojímetro" conformamos el óvalo según lo necesitemos, si queremos emplear la maceta para una plantación en grupo será mejor hacerla algo más alargada y si es para un único ejemplar podemos hacerla más "redondeada". 



    Una vez hecho esto toca dejar la plancha secar, se coloca peso para evitar deformaciones durante el secado:



    Cuando ya tenemos preparada la pared de nuestra maceta ovalada toca preparar el fondo, para ello (rodillo en mano) elaboramos una plancha: 



    Una vez en estado de cuero la pared (para poder manipularla sin deformarla demasiado) la presentamos a la plancha para poder rasgar bien los puntos de pega y asegurar así que la unión sea perfecta: 




    Me gusta reforzar bien todas las uniones, además para mi tiene una doble función; estética y funcional, pues a parte de que ese acabado en media caña resulta más armónico y menos "defectuoso" al ojo  garantizamos una unión más consistente de las dos planchas a ensamblar, ese medio círculo reparte mejor las futuras tensiones de la maceta:  




    Vamos a por el borde superior, aquí volvemos a jugar otra vez con el "ojímetro", que sería de mi sin él jajajaj: 





    Ahora viene el turno de los agujeros de drenaje, la plancha base aún está fresca, pero podemos efectuarlos cómodamente y posteriormente repasarlos: 



    Nos toca volver a dejar secar para que la unión se consolide y la humedad de la pieza se reparta entre ambas piezas consiguiendo así un secado más homogéneo. Volvemos a colocar peso sobre la pieza y normalmente se suele tapar con plástico, en mi caso no es necesario pues el taller donde trabajo las piezas se ecuentra semienterrado y el grado de humedad es muy alto, esto viene genial para trabajar  el gres poco a poco  . . . para la salud no tanto (como te descuides agarras unos catarros de agarrate y no te menees)

   Llegamos al tercer día de elaboración, la pieza sigue secando pero aún se encuentra húmeda, aún así podemos manipularla con cuidado y no se deforma: 



    Es la hora de colocar las patas, en este caso son trozos sobrantes de la tira inicial que conforma la pared de la maceta, también se han dejado secar con peso sobre ellas (para evitar deformaciones), a la hora de pegarlas se encuentran en estado de cuero, este es el resultado: 



    Vamos con los agujeros para la sujección de los arboles: 



    Volvemos a dejar secar un poco, para que la humedad de la pieza vuelva a hacerse más homogénea, luego suavizamos la textura de los agujeros de drenaje y la plancha que hace de suelo para la maceta, en este proceso me gusta emplear una esponja con agua, si la maceta aún está muy húmeda podemos añadirle más agua de la cuenta y corremos el riesgo de que se deforme: 



   La estructura de la maceta está ya terminada, podemos pulir aún más las irregularidades  de la superficie pero en este caso emplearemos un esmalte inestable irregular para el cual vendrán genial esas ligeras irregularidades que nos muestran las luces y sombras de las fotografías. 




    A partir de ahora  viene lo mejor, nos toca hornear una primera vez para "bizcochar la pieza" hasta 800ºC, luego esmaltaremos la maceta (junto a sus hermanas ;D) y pasará por segunda vez por el horno hasta los 1300ºC. Ahí llegará la magia del fuego y el resultado, si todo sale como esperamos, puede ser genial.
Pero primero toca  esperar a su secado al 100% (otra vez con peso encima para evitar deformaciones). 

Saludos y espero os haya gustado. 



martes, 22 de enero de 2013

Zapatos a medida para un alcornoque

     Hace unas semanas de las manos de un compañero y amigo surgió un pequeño-gran encargo, pequeño por la magnitud física del mismo y grande por la responsabilidad que ello supone para mi.  Este amigo necesitaba "zapatos nuevos" para un alcornoque, le dije que lo ideal era que me mandase una imagen del árbol en cuestión con unas medidas o referencias para ver que había en "la bodega" que pudiese servir, es esta la imagen que muy detalladamente me hizo llegar: 



     Como la mayor parte de las piezas que hago son para mis árboles no dispongo de un gran stock de macetas así que no había nada que le viniese al dedo, así que le propuse hacer una totalmente a medida para el alcornoque, tras dar el visto bueno me puse manos a la obra, primero había que aclarar algunas ideas para no dar palos de ciego en el diseño:

     ¿Qué tenemos? Aunque el árbol aún se encuentra en formación sabemos cual será su futuro diseño y sus características, estamos ante un árbol "pesado" en el cual contrasta la suavidad del verde de la parte superior con la aspereza y rugosidad del corcho en tonos pardos. 
     ¿Qué necesitamos? Una maceta que haga juego con el árbol, que sin desviar la atención del mismo realce las características del árbol.
      ¿Qué haremos? una maceta octogonal "pesada", ajustada a las medidas del árbol,sin esmaltar y sin detalles que aligeren el peso visual de la maceta, el color será oscuro al igual que el veteado pardo del corcho, y su textura irá de la más fina (aunque sin brillo) en la parte superior a la más basta y áspera en su parte inferior, simulando el contraste entre el follaje y la corteza del propio alcornoque.

     Como las ideas estaban claras sólo hacía falta mancharnos las manos de barro. Amasamos el gres, preparamos una plancha con él y metro en mano vamos cortando las "placas" que conformarán la futura maceta: 



     Ese día sólo pude cortar las placas, ahora tocaba dejarlas secar un poco hasta el estado de cuero para poder ensamblarlas, al día siguiente todo estaba listo para seguir con la unión de las placas: 



     La caja principal ya estaba hecha con ayuda de la escuadra para que no nos falle mucho el "ojímetro":



     Abrimos los agujeros de drenaje: 



     Colocamos el borde para aligerar un poco la maceta para no hacerla excesivamente pesada: 



     Luego vinieron las patas (no podían ser muy altas, cuanta más altas más ligero es el "peso visual" de la maceta): 



     Como la pieza tenía la suficiente consistencia también pude abrir los agujeros para el alambre de sujeción muy útiles en la fijación del árbol durante y después del transplante:



     Ahora tocaba dejar la pieza lo más Acabada y lisa posible, tocaba bruñir (con un trozo de madera pulir la superficie del gres aún fresca para alisar y corregir errores):


     Un par de días después, con la pieza algo más seca, tocaba sacar la textura del gres, como esta pasta en concreto contiene una chamota bastante gruesa (trozos pequeños de gres  ya cocido)lo que haremos será "arañar" la superficie de la maceta para que las chamotas marquen la superficie de forma irregular dejando una textura similar a la del corcho: 


     Normalmente la textura la saco en sentido horizontal pero para que la maceta fuese más acorde con el veteado del corcho la saqué de forma vertical. La parte superior quedaba pulida y conforme descendemos en la misma la textura se hace más evidente. 

      Ahora sólo faltaba pasar por el horno y dejar que haga su magia. Este ha sido el resultado:







      Ni un sólo desperfecto tras la cocción, para ello se hizo una cocción lenta a 800ºC (más vale prevenir que curar) y luego una cocción definitiva donde sí pasamos los 1200ºC. Ahora sólo falta calzar el alcornoque con sus nuevos zapatos, espero que tanto él como su dueño disfruten de esta pieza tanto cómo lo he hecho yo durante su elaboración. . .  esperaremos para ver el resultado final. 
    Saludos y gracias por llegar hasta aquí. 



domingo, 20 de enero de 2013

Ensayo y Error

     Como desde que empecé con esta afición sigo probando y experimentando cosas nuevas con la cerámica, en definitiva aprendiendo. Una de las "herramientas" a las que más rápidamente me enganché fue el soplete, si  . . . el soplete, jajaj . . . ¿Para qué un soplete en la cerámica? la fuente de calor directa al impactar en la cerámica todavía húmeda hace que se seque muy bruscamente la capa más exterior, esa contracción hace que estalle con facilidad sobre todo si la pasta contiene "chamota" (pequeños trozos de cerámica cocida) dando un aspecto muy parecido a la degradación del paso del tiempo. Algo tal que así:


     Ese efecto se consiguió en una pieza elaborada en torno de alfarero, ahora llegaba el turno de probar la técnica en una pieza elaborada con el método de planchas. Mi idea fue elaborar una pieza mediante planchas de gres, y una vez montada (todavía bastante húmeda) aplicar las llamas del soplete a sus paredes. En las siguientes imágenes podemos ver parte del proceso de ensamblado de las planchas cortadas previamente a medida: 



     Una vez logré dejar la pieza con el acabado más limpio que pude entró en acción el soplete, originando estos efectos en la superficie de la pieza:


     Hasta aquí bien, pero a la mañana siguiente mi gozo en un pozo, al meter más soplete de la cuenta la pieza había roto por todas las uniones realizadas días atrás, el gres al secarse rápidamente por causa del calor de la llama no pudo soportar la tensión (por eso las piezas deben secarse lentamente, para evitar estas tensiones):


     La idea no era mala pero faltaba pulir detalles, el problema era el secado brusco de la pieza, sobre todo en las uniones, ¿Qué pasaría si aplicásemos la llama cuando la maceta aún no está ensamblada? .  . . manos a la obra  . . . en el siguiente intento pasé el soplete por las placas una vez cortadas antes de ser pegadas y esta vez no hubo susto en los días de secado posteriores, pudiendo las piezas llegar a buen puerto tras su paso por el horno. 




Habrá que seguir ensayando, con las piezas siempre me pasa igual; mientras se hacen me van gustando, pero una vez finalizadas salen todos los fallos a flote (pequeños y grandes) por lo que habrá que seguir probando, en este caso el "descascarillado" del soplete quedaba bien, pero quizas la rotura intencionada de una de las esquinas fue "demasiado evidente" y "forzada" . . . aunque su nuevo inquilino (un bonsai de madroño) no se ha quejado hasta la fecha habrá que seguir probando ;)