Cuando hacemos una prueba de esmaltes similar a la anterior siempre podemos tener una idea de lo que puede pasar pero nunca acertaremos con exactitud el porcentaje de acierto que tendremos, estas pruebas suelen sorprendernos bastante, a veces para bien, otras tantas veces para mal.
En este caso pretendíamos encontrar esmaltes no comerciales con cierta inestabilidad en cuanto a colores o texturas pero que su comportamiento nos permitiese usarlos en macetas para bonsai, y es que en cuanto al binomio esmaltes/bonsai no todo vale, un esmalte puede ser precioso para el interior de un cuenco o fuente y sin embargo en las paredes de una maceta acumularse en zonas no deseadas o directamente chorrear hasta la base del horno. Por esto todas las pruebas anteriores no nos servirán, de todas ellas me decanto principalmente por estos 5 esmaltes:
La variedad de detalle este esmalte azul es sorprendente . . .
El Turquesa de motas azules fue una sorpresa en toda regla:
Su variante craquelada tampoco es nada despreciable aunque la intensidad de color anterior la hace especial:
Esta mezcla entre blanco marfil y color crema también resulta interesante para piezas originales y al mismo tiempo sencillas:
Además el cobalto le da unos toques azules que a simple vista no se perciben pero si nos fijamos al detalle aparecen.
Este color crema tostada es bastante discreto y elegante podrá conjugar de forma genial con especies de frutos azul-violáceos.
Además tiene un comportamiento espectacular, bastante homogéneo y no se resbala en la pendiente que ofrece la superficie de las pruebas.
Este otro de color verdoso también tiene un comportamiento similar al anterior, bastante regular pero con delicados matices de color rojo y rosados.
Como podéis comprobar la forma de las muestras no es aleatoria, esta estructura de "sombrero mejicano" nos deja ver con exactitud como se comporta el esmalte en diferentes pendientes, concentraciones, en superficies concavas y convexas. Gracias a este diseño podemos decir con seguridad que entre las pruebas hemos encontrado esmaltes con potencial pero que todavía hay que perfeccionar, los siguientes esmaltes no presentan un comportamiento tan regular como los 5 anteriores:
Por ejemplo; estos cuatro tienen bastante potencial pero tienden a "chorrear" demasiado en la pendiente (como podéis ver a una igual capa de aplicación se concentra en las capas más bajas de la muestra) lo cual para el resultado final de las macetas de bonsai no suele ser lo más apropiado, a este defecto hay que sumarle la excesiva transparencia de los mismos, cosa que sucede también en estos otros casos:
Llegados a este punto el siguiente paso sería pasar a potenciar y optimizar los esmaltes que hemos obtenido, jugando con las diferentes capas de aplicación (cada esmalte tiene la suya), así como aplicar opacificantes a aquellos que han resultado ser demasiado translúcidos, tampoco debemos olvidar en que pasta base se obtienen los mejores resultados con cada uno de ellos (recordemos que sólo se ha usado pasta blanca de chamota fina). Como podéis ver el camino hacia esta optimización es aún muy largo pero mientras siga habiendo personas detrás de la pantalla siguiendo esta evolución no faltará motivación para ponerse manos a la obra.
Saludos y gracias por estar ahí.
PD: para aquel@s interesados las recetas de esmaltes están sacadas del libro de Christine Constant "La paleta del Ceramista" Algunas son originales y otras adaptaciones.



































































